Review: “Harry Potter: The Exhibition” Opens in Madrid

by María Camacho Texeira

Translated by Felicia Grady

On Sunday, November 26, I had the opportunity to visit Harry Potter: The Exhibition in Madrid, located in IFEMA’s Pavilion I. Before starting your visit, you can take a couple of photos with the flying Ford Anglia, modified by Arthur Weasley.

You begin to feel the magic as you’re impatiently waiting to enter (in groups of 15–20 people) and discover the wonderful contraptions and costumes used in the film series. Once you walk through the door, there is a wizard (along with the Sorting Hat) waiting for you to start the Sorting Ceremony, which will decide which of the four Houses you belong in, at least for those visitors lucky enough to get the chance to place the Sorting Hat on their heads. Be warned! It can hear your thoughts so that it Sort you in the right House! I didn’t raise my hand fast enough to be chosen for the Sorting Hat to tell me which House I belong in, but I’m certain that it would have Sorted me into Gryffindor.

 

 

An enormous set of doors is opened, and there are screens on which some of the different scenes from the Harry Potter movies are being played. Then you enter a room where the Hogwarts Express is waiting, making you feel as if you have traveled from platform nine-and-three-quarters in King’s Cross station in London to the village of Hogsmeade. You really feel like you’re in a magical place since all the lights are out except the ones on the train and the dim streetlights, and you can just make out a thin layer of smoke drifting throughout the room.

 

 

Behind the train, another wizard opens the doors to the first room of the exhibition, which contains the portrait of the Fat Lady, who gives you access to Gryffindor Tower and the common room, where you can see the part of the dormitory with Harry’s and Ron’s beds and some of the objects associated with this House, such as the golden egg and the House robes. In this part of the exhibition, you feel like a Hogwarts student as you stop by some of the iconic set pieces, like Dolores Umbridge’s office, decorated entirely in pink. You also have the opportunity to take part in some of the classes offered at Hogwarts: In Professor Sybill Trelawney’s Divination class, you can see the Grim in the teacup or try to predict the future by gazing into an enormous crystal ball. In Potions, you can learn about some of the magical ingredients the students use in their classes and various tools used to brew them. In Herbology, you can visit Neville Longbottom’s garden or risk pulling out a mandrake and hearing its cry. Cover your ears!

 

 

 

In the next room of the exhibition, you can take part in the most popular sport in the magical community: Quidditch. You can experience the atmosphere of a match, try to score points for your House by throwing a Quaffle through the hoops, and see the Quidditch robes worn by different characters, such as Oliver Wood, Draco Malfoy, and Cedric Diggory. A showcase displays objects related to this sport, such as the brooms used in the match and the famous Golden Snitch with its fantastic wings.

 

 

 

It gets slightly darker as you enter the Forbidden Forest, where you visit some of the creatures that live there, such as Buckbeak the hippogriff and Aragog. Don’t leave the Forbidden Forest without stopping by Hagrid’s hut, where you can sit in a huge armchair like Harry, Ron, and Hermione and look at all the contraptions inside, including the dragon egg that Hagrid won at the Hog’s Head pub.

 

 

The next room is the “Dark World of He-Who-Must-Not-Be-Named,” steeped in a mysterious aura that really makes you feel the darkness surrounding Lord Voldemort. If you look closely, you can make out the Dark Mark on one of the walls, see the Sorcerer’s Stone up close, and study the winged key Harry had to catch to open one of the underground chambers. The Death Eater props, including some of the characters’ different masks and costumes, were no less impressive. This room also contains the imposing figure of a Dementor flying over Hogwarts and the opportunity to see some of Voldemort’s Horcruxes up close.

You enter the last room of the exhibition through the enormous doors to Hogwarts’ Great Hall, a particularly magical place full of items from the books and the films, such as the outfits worn by Harry, Ron, Hermione, and Viktor Krum during the Yule Ball and the Triwizard Cup, which was later turned into a Portkey that brought Harry and Cedric to the cemetery where He-Who-Must-Not-Be-Named was waiting.

 

 

 

This part of the exhibition also displays something very special: the three highly powerful objects that make up the Deathly Hallows, or the Elder Wand, the Resurrection Stone, and the Invisibility Cloak that Harry and his friends used so many times throughout the series.

 

 

Finally, you pass through a hallway where you can see the Sword of Gryffindor, and the exhibition ends in a gift shop, where you can buy every kind of merchandise related to the series, from wands to Chocolate Frogs to T-shirts.

If you’re a Harry Potter fan, this is definitely an exhibition you have to visit!

Spanish Text (Original)

El domingo 26 de noviembre, tuve la oportunidad de poder visitar la Exposición de Harry Potter en Madrid, situada en el Pabellón I de IFEMA. En este gran Pabellón, situado en una esquina podrás encontrar el Ford Anglia Volador que fue modificado por Arthur Weasley y hacerte algunas fotos antes de comenzar la exposición.

En Madrid, la magia se siente desde el momento en el que esperas impaciente a poder entrar (en grupos de 15–20 personas) y descubrir los maravillosos artilugios y ropas utilizadas en las películas de la saga. Una vez que atraviesas la puerta de inicio a la exposición, descubres que un mago está esperando a los visitantes junto al Sombrero Seleccionador para comenzar la Ceremonia de Selección, determinando a cuál de las cuatro Casas pertenecen algunos de los visitantes afortunados que tengan la oportunidad de colocárselo sobre sus cabezas, levantando la mano cuando el mago pregunta a quién le gustaría participar. ¡Cuidado! ¡El Sombrero Seleccionador puede escuchar tus pensamientos para asignar a qué Casa perteneces! No fui lo suficientemente rápida como para que el Sombrero me dijera a qué Casa pertenezco, pero estoy segura de que me habría dicho Gryffindor.

Inmediatamente después, se abren unas enormes puertas tras las que se encuentran unas pantallas donde puedes ver distintas escenas de las películas de Harry Potter. Después de esto, entras en una sala donde el Expreso de Hogwarts está esperándote para hacerte sentir que has viajado desde el andén nueve y tres cuartos en la estación de trenes de King’s Cross en Londres, al pueblo de Hogsmeade. Realmente puedes sentir que estás en un lugar mágico, ya que todas las luces están apagadas a excepción de la luz del tren y las tenues farolas que se encuentran en la sala y puedes percibir una ligera niebla flotando por toda la habitación.

Tras esto, un mago abre las puertas de la primera habitación de la exposición donde podrás ver lienzo de la Señora Gorda, que te dará acceso a la Torre de Gryffindor y su sala común donde podrás ver parte del dormitorio donde se sitúan las camas de Harry y Ron o algunos de los objetos que formaron parte de esta Casa, como por ejemplo el Huevo de Oro o las túnicas. En esta parte de la exposición podrás sentirte alumno de Hogwarts por un día mientras visitas algunas estancias icónicas, como el Despacho de Dolores Umbridge decorado en su totalidad de color rosa. También tendrás la oportunidad de disfrutar de algunas de las clases impartidas en Hogwarts: en la clase de Adivinación de Sybill Trelawney puedes ver el Grim en la taza de café, o intentar predecir el futuro en la enorme bola de cristal; en Pociones descubrirás algunos de los ingredientes mágicos que usan en sus clases los alumnos y los distintos utensilios que utilizan para crearlas; en Herbología te trasladarás automáticamente al huerto de Neville Longbottom o podrás arriesgarte a extraer una mandrágora y escuchar su llanto. ¡Tápate los oídos!

La siguiente sala de la exposición consigue hacerte formar parte del deporte más popular de la comunidad mágica: el Quidditch. Aquí disfrutarás del ambiente que se vive en los partidos, podrás intentar conseguir puntos para tu Casa lanzando una Quaffle y disfrutarás de las túnicas de Quidditch de diferentes personajes como por ejemplo de los capitanes de distintas Casas como son Oliver Wood, Draco Malfoy o Cedric Diggory. En una vitrina encontrarás objetos relacionados con este deporte, como por ejemplo las escobas utilizadas por algunos personajes en los partidos o la famosa Snitch Dorada con sus fabulosas alas.

Todo se vuelve algo más oscuro cuando atraviesas el Bosque Prohibido donde podrás encontrar a algunas de las criaturas que formaron parte de él a lo largo de las películas como Buckbeak, el hipogrifo, o Aragog. No debes abandonar del Bosque Prohibido sin hacer una visita a la Cabaña de Hagrid, donde podrás sentarte en su gran sillón al igual que hicieron Ron, Harry y Hermione y observar todos los artilugios que la componen, incluido el huevo de dragón que ganó en la taberna Cabeza de Puerco.

La siguiente sala corresponde al “Mundo Tenebroso de Quien no debe ser Nombrado”, impregnada de un aura misterio que realmente consigue hacerte sentir parte de la oscuridad que rodea a Lord Voldemort. Si te fijas bien podrás descubrir la Marca Tenebrosa en una de las paredes, observar de cerca la Piedra Filosofal y la llave alada que tuvo que conseguir Harry para abrir una de las cámaras subterráneas. No menos increíble es el atrezo correspondiente a los Mortífagos, compuesto por distintas máscaras y trajes de algunos de ellos, como por ejemplo el de Bellatrix Lestrange. En esta habitación también verás la imponente figura de un Dementor sobrevolando Hogwarts y observar de cerca los siete Horrocruxes creados por Voldemort.

A la última sala de la exposición se accede atravesando las enormes puertas del Gran Comedor de Hogwarts, un lugar especialmente mágico de la exposición rodeado de elementos que formaron parte del mismo durante los libros y las películas. Entre estos elementos se encuentran, por ejemplo, los trajes que llevaron Viktor Krum, Hermione, Ron y Harry al Baile de Navidad durante el Torneo de los Tres Magos o la copa del mismo que fue convertida a un Traslador y llevó a Cedric y Harry al cementerio donde estaba esperando “Quien no debe ser nombrado”.

Algo muy especial que se encuentra en esta parte de la exposición, al menos para mí, es la dedicada a las Reliquias de la Muerte donde podremos ver los tres objetos altamente poderosos que las componen: la Varita de Sauco, la Piedra de la Resurreción y la Capa de invisibilidad que tantas veces fue usada por Harry y sus amigos a lo largo de todas las películas.

Finalmente la exposición termina recorriendo un pasillo donde podemos ver la Espada de Gryffindor y dando acceso a una tienda donde podrás comprar cualquier tipo de merchandising relacionado con la saga, desde varitas hasta ranas de chocolate o camisetas.

¡Sin duda es una exposición que tienes que visitar si eres fan de Harry Potter!